Publicación de tu libro
Has escrito tu libro. Ahora vamos a ponerlo en el mundo.
¿Y ahora qué hago con mi manuscrito?
Hay un momento en el que dejas de escribir y empiezas a hacerte preguntas: ¿dónde lo publico?, ¿puedo hacerlo por mi cuenta?, ¿qué necesito para convertirlo en un libro?, ¿quién prepara los archivos?, ¿qué pasa con el ISBN?, ¿y el depósito legal?, ¿y la portada?, ¿y la maquetación?, ¿y cómo llega después a los lectores?
Si todas estas preguntas te suenan a chino, tranquilo. No tienes por qué saber de publicación por saber escribir. Yo te ayudo a dar ese siguiente paso.
Del manuscrito al libro
Publicar no consiste simplemente en darle a un botón. Antes de que tu libro llegue a las manos de un lector hay que tomar decisiones, preparar materiales y hacer que todo esté en su sitio.
Por eso, una vez que tu manuscrito está terminado y revisado, puedo acompañarte en el proceso de convertirlo en un libro preparado para publicar. Vamos paso a paso, sin prisas y sin que tengas que aprenderte de memoria todo el vocabulario editorial.
¿Qué podemos trabajar?
No voy a decidir por ti
No quiero que publiques de una determinada manera porque sea la que yo considere mejor. Quiero que conozcas tus opciones para que puedas decidir. Te explicaré el proceso, resolveré tus dudas y te acompañaré en aquellas partes en las que necesites ayuda. Porque publicar tu libro también es una decisión de autor.
Y hay algo más…
Sé que detrás de ese manuscrito hay mucho más que páginas. Hay tiempo, hay ilusión, hay noches sin dormir, hay personajes a los que has terminado queriendo y historias que quizá llevas años queriendo contar. Y probablemente también algún momento en el que pensaste: «esto no lo voy a terminar nunca».
Por eso, cuando llega el momento de publicar, no quiero que todo ese esfuerzo termine convertido en un montón de trámites que te hagan perder la ilusión. Quiero que sigas disfrutando del camino.
Cuéntame.
Puedes tenerlo todo clarísimo o no tener ni idea de por dónde empezar. No pasa nada. Cuéntame qué has escrito, qué quieres conseguir y dónde estás ahora mismo.
Porque escribir «fin» no significa que la historia termine. A veces significa que empieza otra.